CHARLA DE RODRIGO MORA “La constitución de 1812”

APUNTES PERSONALES DE LA CHARLA DE RODRIGO MORA “La constitución de 1812”, celebrada en CNT de Granada el 18 de Octubre de 2012

En la época de Alfonso XX, en base al Derecho Romano, se crean los conceptos de Propiedad Privada, Estado y Patriarcado. El comunal (aquello que es gestionado por el Concejo) fue destruido por la revolución liberal (privatización de terceros y medios de producción), a través de los distintos Decretos Desamortizadores. En mayo de 1936 hubo un intento de recuperación del comunal con la creación de concejos abiertos.

El proceso privatizador da lugar a la miseria del campesinado en el siglo XIX. Se pierde el ganado, con él el estiércol, la agricultura, también las sandalias, porque no hay cuero.

La noción de patria surge en la Constitución de 1812. La milicia nacional, del franquismo, está detrás de esta constitución. La autonomía de los municipios se pierde, porque se centra todo en Madrid, en el Parlamento. Cuando se centraliza España, se crean las infraestructuras (ferrocarril, km 0) El municipio pierde toda soberanía.

Con esta constitución se refuerza también el sistema tributario. Se pasa de un 17% al 40-50% de los ingresos netos de las familias.

Antes de la Revolución Industrial no se separaba campesinos y artesanos. El capitalismo, para desarrollarse, necesita la especialización productiva. Si la gente es autosuficiente, no hace falta especialización. Esa especialización requiere más bandos, más impuestos. Los impuestos se refuerzan cuando existe un círculo mercantil. Cuanta menos circulación mercantil existe, menos dinero tiene el Estado.

Las Cortes de Cádiz refuerzan el Estado y el capitalismo. La autogestión hacía que los municipios pudieran autoabastecerse de vestido, vivienda y alimento, las tres necesidades básicas que, tras la expropiación, quedaron en manos del capitalismo y del Estado. Se elimina la capacidad textil (hacia 1900 la gente deja de hacer sus propios tejidos de lana y de lino), creándose la industria catalana, con subvenciones del Estado, que crea productos artificialmente baratos (la industria del algodón, subvencionada, sustituye a otros tejidos y esto provoca enfermedades, porque es un tejido que no protege del frío). Otro ejemplo es la especialización de cultivos a finales del siglo XIX (cereal y viñedo), en detrimento de la riqueza agrícola.

Como diputados de las Cortes de Cádiz, al rededor del 50% eran virreyes y gobernadores civiles exmilitares, el 30% eran miembros del clero. La escolarización estatal acaba con las escuelas municipales. ¿Cómo era la educación antes?: Los municipios, con el producto del comunal, eran los que pagaban a los profesores, elegidos por los padres. (Examinaban qué iban a enseñarles a sus hijos y decidían si les gustaban o no). Cuando se vende el comunal, desaparecen estas escuelas. Así que el proceso desamortizador es el responsable, de 1870 al 95, del analfabetismo en Andalucía (no había dinero para escuelas estatales).

El crecimiento del Estado propicia el crecimiento del ejército. (Surgen los “quintos”, 1/5 de la población tiene que ir al ejército. Esto lo crean las Cortes de Cádiz. También se crea el aparato policial tal y como lo conocemos, con la revolución liberal. A raiz del proceso de desamortización también surge la Guardia Civil, como cuerpo represivo del movimiento rural. El conflicto radica en la desamortización de los municipios, ya que antes el poder era concejil y el poder señorial era débil. La guardia civil surge para que eso sea al contrario.

Antes de eso existía libertad civil (libertad para coger lo que es necesario para el funcionamiento vital. No se humillaba, no se pedía. Se comunicaba en asamblea que se iba a coger madera, y se cogía. La dignidad estaba alta. Luego llega la pérdida de la libertad jurídica: si un pueblo se resistía al nuevo poder, venía la policía estatal a reprimir, no se resolvían los conflictos en el municipio (antes se podía pleitear al señorío, a partir de este momento eso era impensable).

Se introduce la propiedad privada. La escuela estatal transmite las opiniones del aparato estatal a todos los municipios. El estado liberal constitucional ficha a toda la población (fisco, ejército).

Los medios de comunicación no eran rentables, los pagaba el Estado, para difundir opiniones del aparato estatal. Las opiniones políticas del gobierno eran servidas en el desayuno (las Nuevas Tecnologías, como el Ferrocarril, sirvieron a la propaganda del Estado).

Aparece el registro civil, la Administración, para tributar (antes no pagaban impuestos en dinero, el diezmo suponía el pago en especies, según la producción (pagaba más quien más tenía) al señorío y a la iglesia). Se fija un impuesto fijo en dinero. Si el año es malo y tienes poco que aportar, tienes que vender para poder pagar los impuestos. “Necesitamos dinero para pagar al Estado”. Antes, había fórmulas de ayuda mutua (horas de trabajo, trueque) Cuando el estado liberal por decreto obliga a un pago de tributo en dinero surge la pobreza y la canallesca, porque si no pagas, te expropian.

Carlos Vaselga habla de la tradición oral como medio de saber cómo se hacen las cosas. La cultura oral es contraria a la cultura erudita (el saber académico). Se crean ingenieros (de montes, agrícolas), para controlar. Con la educación estatizada, la cultura popular ha desaparecido.

Cuando no hay monocultivo no se extienden las plagas. Ante la aparición del productivismo, se tiende al latifundio. Se separa la agricultura de la ganadería y se separa el bosque de los cultivos. Eso provoca mayor erosión, menos lluvia, deforestación.

La ciudad se desarrolla para el desarrollo del Estado. Madrid se establece como capital de provincia. Decrece el mundo rural. Las ciudades crean un tipo de persona que es un consumidor de madera, pero no un plantador de árboles.

La partitocracia viene de los cuerpos de funcionarios. La revolución social integral propone el autogobierno municipalista, opuesto al funcionariado. Los partidos desunen y enfrentan al pueblo, rompían la comunidad vecinal y los hacían más asequibles a los tejemanejes del Estado. Al ser más potente el Estado, el pueblo queda atomizado, y por tanto debilitado.

El Estado del Bienestar provoca individuos irresponsables, que no saben gestionar en colectivo, asociales, no empáticos. La intervención del Estado hace que el individuo no tenga autonomía.

Si tenemos consciencia de cómo se ha creado, sabremos revertirlo, ¿cómo?: Apoyo mutuo, autogestión, responsabilidad individual.

En el mundo tradicional el funcionamiento era colectivista, era raro el trabajo individual. (Revista blanca, fundación Antonio Lorenzo.; “Anarquismo y mundo rural en España. 1930-36.”, 1984.) Una sociedad que no tenga en cuenta la tradición podría degenerar en fascismo (por ejemplo, la escuela marxista destruye todo lo anterior.) Hay que fusionar tradición y revolución. Tener una perspectiva temporal.

El rey era el mediador. Se elige para dirigir la batalla en guerras. Cuando no existe guerra, se acaba su poder, se devuelve el poder a las asambleas. En los fueros municipales el rey no tenía funciones legislativas, sólo ejecutivas. No mandaba en los ejércitos. En la edad media eran milicias concejiles. El cambio al sistema de adalid tuvo lugar por pereza, falta de ética y de espíritu de resistencia: “que el rey decida quién va y le pagamos por ello.” Ahora ocurre lo mismo con el Estado. El Estado es fuerte porque las clases populares son débiles. Hay una dejación de responsabilidades. Una sociedad completamente autogobernada exige una gran responsabilidad. La gente se concentra en las ciudades porque el Estado controla mucho mejor las ciudades que las aldeas.

Pensar el Estado actual supone buscar su talón de Aquiles. Se necesitan al menos cien años, no estamos organizados para vivir sin Estado. Tenemos que crecer como personas y como comunidad popular y de trabajadores para aprender a cumplir por nosotros mismos todas las funciones que cumple el Estado.

El crecimiento del Estado está también en las mentes de la gente. Organiza la sociedad y es dador de bienes. Pero, si nos organizamos bien y creamos textos de calidad, calidad humana, podremos crear una sociedad sin estado. “Las cosas o se hacen entre todos o no se hacen”. El Estado destruye capacidades reflexivas, cada vez hay gente más incompetente. Esto desemboca en la pérdida de capacidades, de habilidades. El Estado nos convierte en seres infantiles. Por eso hay que luchar por la autoconstrucción del sujeto (lucha por elevar la calidad del sujeto). Podemos operar en pequeñas minorías. Hoy las masas sólo están en el fútbol. La acción más transformadora de la sociedad tiene que ser minoritaria.

“La lucha no tiene que tener como fin la victoria.” Quiero vivir en una sociedad de la verdad. Porque la verdad es valiosa en sí misma, no porque piense que vaya a conseguir nada con ella. Nos han educado en las ideologías de los resultados. Hay que extender la crítica del pragmatismo y del utilitarismo. Las cosas no se miden por aquello para lo que sirven, sino por su valor intrínseco. En una idea más esencialista del mundo las cosas se miden por lo que son.

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